Todavía perdura en mi memoria cómo olía el pueblo de Jijona en otoño y previo a la Navidad. Todo él olía a Turrón. Impregnado en el ambiente desde antes de entrar en el casco urbano. Hoy en día, alguna vez subo a mi ciudad por la Carrasqueta pero ya ni huele como antaño ni tan siquiera entramos en el caso urbano.
Me alegra cuando mis vecinos me dicen lo bien que huele la escalera en la época navideña, porque me dedico a recuperar sabores y olores. Nunca he sido golosa, y los dulces de Navidad, me los solía comer ya pasadas las Navidades, y era (y lo sigo siendo) muy especial a la hora de elegir mis dulces. Estos tres turrones eran los elegidos.
TURRON
A LA PIEDRA
TURRÓ
DE XIXONA
A la derecha la almendra recién molida, de una que tenía ya tostada en la nevera. Y a la izda el resto de la almendra que me quedaba y que acabo de tostar y ya embolsada para volver a la nevera.
El huevo ya cascado y separada la clara. Con la yema, aprovecharé para hacer una crema.
La miel preparada. Una miel buenísima, especial, de Xerón, que todavia no conocía: miel de Albaida, muy dulce. Desde aquí gracias a quien me la ha hecho llegar y conocer.
Mientras el robot se dedica a subirme la clara a punto de nieve, en el cazo, muy lentamente está diluyéndose el azucar y mezclándose con la miel.
Mezclados todos los ingredientes y hecho el turrón, preparo el molde donde va a reposar. Me he servido de una caja de leche. Forrado con papel de horno para poder desmoldarlo cuando lo sirva para degustar. Corta un trozo para el fondo y dos laterales y luego otros dos trozos pequeños para los laterales más estrechos. De esta forma no hacemos pliegues en las esquinas y nos saldrá un rectángulo perfecto de turrón.
arriba debes poner plástico transparente para que puedas presionarlo y repartirlo uniformemente. Tampoco le dará el aire. Y podrás poner peso encima después para compactarlo mejor.
y espera 48 h para desmoldarlo. Yo si puedo esperaré un poco más, aunque para Navidad seguro que no llega.
LA
DIFERENCIA
entre el turrón a la piedra y el turrón blando destaca que el primero tiene una consistencia más parecida a los
polvorones y granulosa, que comemos a cucharadas; el segundo es más compacto, más suave. Aunque de hecho, los ingredientes son casi idénticos, esa diferencia de ingredientes y su elaboración (en frío o en caliente) es lo que también marca la diferencia en el paladar.
El turrón a la piedra se elabora en frío y el blando en caliente.
LOS
INGREDIENTES:
El
turrón a la piedra tiene almendra tostada, azúcar, limón y canela,
con lo cual su sabor es distinto por estos dos últimos
ingredientes y también la textura nada que ver uno y otro debido al azúcar. Y aunque no soy jijonenca, llevo toda la vida degustando el turrón, y navegando por internet he recopilado datos y he apuntado mi propia receta.
El
turrón blando, por su parte, no tiene limón ni canela, sino miel y
clara de huevo.
TURRÓN
DE JIJONA
INGREDIENTES
300
g
de almendras tostadas molidas
50
g
Azúcar
100
gr.
Miel
1
clara de huevo a
punto de nieve
turrón a la piedra:
300 g de almendras tostadas
1
c. de ralladura de limón
1
pizca de canela
100 g de azúcar
50 g de miel
ELABORACIÓN
1.
Tostar la almendra con mucho cuidado. Triturarla
despúes.
Prepara
un molde con el envase de leche o de zumo. Fórralo
con papel de horno para poder luego desmoldarlo. Coloca tapadera con
el mismo cartón.
2.
Mezclar el azúcar con la miel a fuego lento y bajo
3.
Incorporar la clara de huevo a punto de nieve.
4.
Mezclar la almendra ya
triturada.
5.
Colocar en molde. y
ponle peso. Dejar reposar mínimo 48 h.
El
turrón a la piedra se elabora en frío. Y más azúcar que miel, sin clara de huevo y añadiendo canela y limón
TURRÓN DE YEMA
Ingredientes:
Elaboración
triturar
la almendra y reservar
glasear
el azúcar con la piel del limón
añadir
las yemas y la clara al azúcar
echar
la almendra
colocar
en el molde dos dias.
Desmoldar
y espolvorear con azúcar glas para quemar al rojo vivo
Dar
forma con moldes
Siempre la tengo pendiente. Alguna vez la haré.
y para cuando no tengo ganas de hacerla, me acerco a los artesanos y se los compro.
Esa almendra de turrón fue un obsequio de la casa. Nada que ver las tradicionales almedras artesanas con las que nos comercializan para las grandes superficies en la época de Navidad (que hay gente que busca precio sin entretenerse a averiguar qué calidad se producto está pagando).
Este otro artesano me obsequió con unos barquillos de chocolate en formato tradicional de purito-cicigarillo. Tenía pinta la caja de esos productos que salen a la venta en la campaña de Navidad para las Cestas Navideñas. Son productos que tienen caducidad un año, y tristemente las grandes superficies lo que no venden suelen devolver los productos. Nunca he estado de acuerdo con esa política abrasiva de las grandes superficies que suelen cobrar al contado a sus clientes y pagan a sus proveedores a tarde, mal, y a veces nunca. En fin, que lo mio son los fogones y la economía doméstica...
Al menos, la producción del turrón navideño, es válida para la campaña del helado estival.